Jim Hearson | Redactor sénior | 19 de mayo de 2025
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Los registros médicos son casi tan antiguos como la medicina misma y han ido evolucionando con el paso del tiempo. En las últimas décadas, casi todos los proveedores asistenciales han pasado de conservar los registros en papel de los pacientes en archivadores a gestionar todos esos datos (y más) en sistemas informáticos conocidos como registros médicos electrónicos, los cuales contienen el historial médico y de tratamientos de cada paciente en un hospital o centro de salud.
Los registros médicos electrónicos funcionan como una versión digital de la historia clínica de un paciente, pero pueden incluir mucha más información, ya que, mientras que la mayoría de los registros en papel se limitaban al historial médico de una persona (enfermedades, intervenciones quirúrgicas, medicamentos, etc.), los EMR pueden proporcionar plantillas estándar que permiten introducir códigos de enfermedades e información de facturación, además de ayudar a los proveedores a cumplir con diversas normativas. Los datos obtenidos de los EMR también pueden utilizarse para investigar y analizar más a fondo las enfermedades, los tratamientos y las prácticas hospitalarias. La mayoría de los EMR incorporan imágenes de alta calidad para facilitar los diagnósticos y también pueden contribuir a reducir la probabilidad de errores humanos causados por una escritura ilegible.
Para comprender qué es un EMR, es importante entender también lo que no es. No es lo mismo que una historia clínica electrónica (HCE), aunque ambos términos se utilizan a menudo de forma intercambiable.
Si bien los EMR pueden contener la mayor parte de la información y ofrecer la mayoría de las ventajas que ofrecen las HCE, por lo general, se conservan en un único hospital o centro de salud y, en la mayoría de los casos, no son interoperables entre sí. Con una HCE, varios departamentos, especialistas y centros de atención a la salud pueden acceder tanto a la información clínica del registro electrónico como a los datos de laboratorios, farmacéuticos y terapeutas, lo que les proporciona una visión completa del paciente y les ayuda a brindar unos cuidados coordinados.
Los EMR pueden ayudar a simplificar la vida de los profesionales de la atención a la salud y del personal administrativo y, sobre todo, mejorar la experiencia de los pacientes.
Además, pueden minimizar los posibles riesgos asociados a la pérdida o destrucción de documentos en papel y suprimir la necesidad de que los médicos deban escribir de manera clara. Anteriormente, la escritura poco clara provocaba errores; por ejemplo, que un farmacéutico pensara que un médico estaba prescribiendo una dosis de 70 mg de un medicamento cuando en realidad había prescrito 10 mg.
Las tareas administrativas también resultan menos arduas gracias a los EMR, ya que proporcionan campos para la codificación y detalles de facturación. Asimismo, proporcionan mensajes con avisos a los médicos para que estos sigan las prácticas recomendadas, como confirmar que toda la documentación pertinente esté firmada antes de dar de alta a un paciente.
Los EMR también pueden dar a los pacientes cierta tranquilidad al saber que su organización de atención a la salud tiene una visión integral de todos sus antecedentes médicos. Esto significa que los pacientes no tienen que repasar sus medicamentos y su historial médico cada vez que acuden a una consulta, lo que les ayuda a confiar en que recibirán el tratamiento adecuado para sus problemas de salud.
El paso de los registros médicos en papel a los EMR también ha contribuido a mejorar la eficiencia, la precisión y la seguridad y, además, los datos generados pueden ayudar a los responsables de la toma de decisiones a mejorar los servicios brindados, especialmente cuando se combinan con la información de lasHCE.
Las HCE de última generación pueden transformar la atención a la salud mediante el uso de la IA, la automatización y la información basada en datos.
¿Para qué se utilizan los EMR en la atención a la salud?
En la atención a la salud, los EMR se utilizan para registrar y almacenar de forma segura datos completos sobre el historial médico de un paciente.
¿Cuál es la diferencia entre un EMR y una HCE?
La principal diferencia entre un EMR y una HCE es que, por lo general, solo se puede acceder a la información de un EMR dentro de un mismo hospital, consultorio médico u otro centro de atención a la salud. Con una HCE, todos los miembros relevantes del equipo de cuidados de un paciente pueden acceder de forma segura a la información, independientemente del departamento o centro en el que se encuentren, lo cual permite una mayor coordinación de los cuidados al paciente.